God Of Sex
Estás ahí. Tu chica se quita la ropa interior y ya ha quedado totalmente desnuda al igual que tu, quieres tener una noche perfecta. Pero, algo pasa... Estas ahí, sin dónde esconderte. Ella espera. El segundo se alarga demasiado. Tu cuerpo no reacciona y lo sabes antes de confirmarlo. Lo sabes en el estómago. En ese vacío frío que aparece cuando todo debería estar funcionando… y no lo está (tu ereccion no es muy fuerte).
El silencio es brutal. No hay excusas que lo tapen. No hay palabras que lo arreglen. Solo esa sensación de estar fallando como hombre, frente a alguien que confiaba en ti. La vergüenza sube por la cara, quema, paraliza. Quisieras desaparecer.
Y no, no es solo sexo. No es “una mala noche”.
Es algo que se te mete en la cabeza.
Te rompe la seguridad.
Te hace dudar de ti mismo.
Te cambia la forma en que te miras.
Empiezas a evitar. A huir antes de que vuelva a pasar. A inventar cansancio, estrés, cualquier cosa. Te haces el fuerte, el indiferente, el que “no le da importancia”. Pero por dentro sabes la verdad: te importa demasiado. Porque cada fallo se siente como una prueba más de que algo en ti ya no funciona.
El deseo sigue ahí, intacto, presionando. Las ganas no se fueron. La atracción no murió. Lo que falla es el cuerpo tu miembro. Y cuando el cuerpo no responde, la humillación es silenciosa pero constante. Nadie lo ve, pero tú lo cargas todos los días.
Y cada vez pesa más.
Sabes que dias anteriores no te paso, pero al pasar de los diass ves como tu amigo que antes era duro y viril poco a poco va perdiendo condicion y dureza


Poder Quimico existe para ese miedo.
Para esa inseguridad que no se confiesa.
Para ayudarte a sentir más presencia, más solidez, más control.
Para que lo que ves y sientes no te haga dudar de quién eres.
Nadie tiene que saberlo.
Nadie tiene que juzgarte.
Esto es entre tú y tu reflejo.
Porque hay cosas que un hombre puede perder.
Pero perder la confianza ahí…
eso no se olvida.







